Estudio de siete casos de fracturas abiertas de los huesos metatarsianos rudimentarios en caballo

caballopastandoLos MT2 y MT4 son una parte importante e integral de las estructuras que confieren soporte y estabilidad a la extremidad posterior del équido al formar parte de las articulaciones del tarso. Las fracturas de los huesos metatarsianos rudimentarios (MTr) son relativamente comunes en los équidos y pueden ocurrir a lo largo de toda su longitud.

Se revisaron siete casos con fracturas abiertas del segundo hueso metatarsiano (MT2) y el cuarto (MT4) en la clínica del autor. Cinco casos presentaron fracturas de su extremidad posterior izquierda (EPI) y dos fracturas de su extremidad posterior derecha (EPD). Las fracturas afectaron al tercio proximal de los huesos metatarsianos en tres casos, el tercio medio en otros tres casos y el tercio distal en un único caso.

Dos casos fueron tratados de forma conservativa (casos 6 y 7). El tratamiento quirúrgico consistió en la extirpación de los fragmentos fracturados y del secuestro (caso 4), así comocuretage y eliminación de los tejidos infectados en el sitio de fractura. Estas heridas fueron suturadas por primera intención, aunque presentaron un drenaje de 2-3 cm a nivel distal. Los resultados obtenidos en cuanto a la apariencia cosmética obtenida y su posterior retorno al trabajo fueron variables entre todos ellos.

Introducción
Los MT2 y MT4 (splint) son una parte importante e integral de las estructuras que confieren soporte y estabilidad a la extremidad posterior del équido al formar parte de las articulaciones del tarso.

Las fracturas de los huesos metatarsianos rudimentarios (MTr) son relativamente comunes en los équidos y pueden ocurrir a lo largo de toda su longitud. Estas fracturas se clasifican, dependiendo de la zona/tercio del hueso que se vea afectada, en proximales, medias o distales. Así mismo, pueden ser abiertas o cerradas y simples o complicadas (Doran, 1996). Las fracturas complicadas son aquellas que presentan las características de abiertas, conminutas y/o afectan a la articulación proximal.

Estas fracturas pueden producirse como consecuencia de traumatismos externos o internos. Las fracturas que se producen como consecuencia de un traumatismo interno ocurren de forma más frecuente en caballos de carreras, existiendo una relación muy estrecha entre ellas y la desmitis del ligamento suspenso. Dicho proceso puede dar lugar a una fractura por fatiga al encontrase el ligamento aumentado de tamaño y empujar el tercio distal del MTr de manera abaxial durante la flexión del menudillo (Bowman y Fackelman, 1982; Verschooten et al., 1984).

Los MTr son particularmente vulnerables a los traumatismos externos y no sólo debido a su situación anatómica, especialmente el MT4, sino también a la pobre protección de tejidos blandos que presentan (Harrison et al., 1991). Estos traumatismos externos pueden producirse por interferencias con otras extremidades, impactos con objetos-obstáculos o incluso tras recibir una patada por parte de otro équido (esta es la causa más frecuentemente encontrada según Doran, 1996). En ocasiones, esta última da lugar a fracturas abiertas en las que se puede producir un secuestro de los fragmentos de fractura seguida por osteomielitis de la misma. Estas fracturas abiertas van a ocurrir de forma más frecuente en el MT4 como consecuencia de su localización anatómica más lateral y por ello más susceptible a sufrir un traumatismo externo directo (Bowman et al., 1982; Stashak y Adams, 2002).

Las fracturas abiertas y desplazadas que afectan al tercio proximal y/o medio del hueso metatarsiano requieren tratamiento quirúrgico.

Peterson et al. (1987) sugirió que la extirpación de más de dos tercios del MTr resulta en un incremento de la tendencia a la luxación y rotación de la parte proximal restante. Además, describieron técnicas de fijación interna con el fin de estabilizar dicho fragmento proximal. Sin embargo, en fracturas abiertas que presentan infección residual, ésta tiende a localizarse alrededor de los implantes, los cuales tienen que ser extraídos en algunos casos. Los implantes metálicos están sólo recomendados si la fijación interna es necesaria para la estabilización del hueso (Harrison et al., 1991).

El tratamiento de las fracturas de los MTr ha requerido tradicionalmente reposo, extirpación o fijación interna de los fragmentos fracturados, imponiéndose el régimen más adecuado para cada caso en función de su gravedad y de su localización (Jenson et al., 2004).

Materiales y métodos
Siete caballos con fracturas abiertas de los MTr fueron examinadas en nuestro hospital a lo largo de un periodo de dos años. Para cada caso se recopilaron datos referentes a la etiología, raza, sexo, edad, clínica y hallazgos radiográficos, así como el régimen de tratamiento establecido (tabla 1).

Author Info

Antonio Andrades Merchán

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